La Alhambra y el Alcázar de Sevilla: la historia de las famosas fortalezas construidas por los moros en España por Charles River Editors

August 19, 2018

La Alhambra y el Alcázar de Sevilla: la historia de las famosas fortalezas construidas por los moros en España por Charles River Editors

Titulo del libro: La Alhambra y el Alcázar de Sevilla: la historia de las famosas fortalezas construidas por los moros en España

Autor: Charles River Editors

Número de páginas: 164 páginas

Fecha de lanzamiento: May 6, 2018

Editor: Charles River Editors

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Charles River Editors con La Alhambra y el Alcázar de Sevilla: la historia de las famosas fortalezas construidas por los moros en España

La Alhambra y el Alcázar de Sevilla: la historia de las famosas fortalezas construidas por los moros en España por Charles River Editors. El libro publicado por Charles River Editors. Contiene 164 el número de páginas.. Regístrese ahora para tener acceso a miles de libros disponibles para su descarga gratuita. El libro está disponible en PDF, epub, audiolibros y muchos más formatos. El registro fue libre.

Escondida en la cima de la colina Al-Sabika en Granada, región de Andalucía, España, al lado de la rumorosa corriente del río Darro, hay una estructura majestuosa con vista a la encantadora ciudad y a los místicos prados de La Vega. Esta fortaleza palaciega y la fabulosa Alhambra son la misma cosa. Para los que la vieron en todo su esplendor, esto fue el cielo en la tierra. Muchos cayeron pronto bajo el hechizo de su asombrosa belleza; sus admiradores la apodaron amorosamente “una perla engastada en esmeraldas.”

Hubo una época en que este lugar estaba engalanado con una red de cautivadores castillos, casas angelicales y jardines preciosos, y una hermosa fortaleza militar que era la envidia de los reinos vecinos. Esta no es otra que la Alhambra, que alguna vez fue tan hermosa que, muchos de aquellos que la visitaron en sus días de esplendor, la llamaron el paraíso en la tierra. Hoy en día, este histórico conjunto se ha convertido en el escenario y la inspiración de una gran cantidad de libros, música, películas y otras obras de arte y literatura, como Los cuentos de La Alhambra, de Washington Irving y la joya fílmica de Marcel L’Hervier, El Dorado. Un cinturón principal de asteroides ha sido bautizado con el nombre de este lugar de leyenda.

La exquisita obra de arte sigue siendo adorada, tanto así que una campaña de 2007 atrajo al lugar una multitud calculada en 5.000 personas. Allí, ellos unieron sus manos y formaron un anillo de casi 5 kilómetros alrededor de la espectacular fortaleza, con la esperanza de consolidar el monumento como una de las “Siete nueve maravillas del mundo.” Dejando a un lado la asombrosa belleza, lo que hace de la Alhambra una de las eternas joyas clásicas de toda Europa es el rico tapiz de historia que se despliega en las paredes del centenario paraíso palaciego.

La mayoría de quienes son lo suficientemente afortunados como para que sus ojos se gocen con el majestuoso complejo que es el Alcázar de Sevilla, comparten el mismo sentimiento: su belleza es indescriptible. Es un lugar que rezuma opulencia, un tipo de opulencia aderezada por la clase y el encanto histórico, más que por el excesivo relumbre y la ordinaria ostentación desplegada por los nuevos ricos. Decir que el Alcázar es adecuado para un príncipe sencillamente rebajaría su esplendor. Por supuesto, esto es lo que el Alcázar era exactamente, y continúa siendo, porque este fantástico complejo es la más antigua residencia real europea todavía en uso.

La propiedad real, con 17.000 metros cuadrados de espectaculares estructuras y siete hectáreas de frondosos jardines, es aún más sublime al caer la noche. Los interminables arcos moros, y el sofisticado detalle de las torres de cuento de hadas y los lienzos murarios —desde la impactante silueta de las rectangulares almenas, rematadas por conos triangulares, a la áspera, envejecida textura, y las huellas de humedad que decoloran la antigua fachada—, aún más destacadas por las antorchas distribuidas dentro de sus límites. Sin embargo, tras la partida de los visitantes nocturnos, los locuaces guías turísticos (ataviados con elaboradas vestimentas históricas), y hasta el último de los empleados, el Alcázar, afirman algunos, se convierte en un abrumador y siniestro laberinto del que es casi imposible escapar.